西语阅读:《一千零一夜》连载五(9)

网络资源 Freekaoyan.com/2008-04-17

Y desde entonces, ¡oh Príncipe de los Creyentes! las empecé a azotar, para besarlas después llena de dolor por tener que castigarlas,

Y tal es mi historia. Pero he aquí, ¡oh Príncipe de los Creyentes! Que mi hermana Amina te va a contar la suya, que es aún más sorprendente que la mía.”

Ante este relato, el califa Harún Al-Rachid llegó hasta el límite más extremo del asombro. Pero quiso satisfacer del todo su curiosidad, y por eso se volvió hacia Amina, que era quien le había abierto la puerta la noche anterior, y le dijo: “Sepa­mos, ¡oh lindísima joven! cuál es la causa de esos, golpes con que lasti­maron tu cuerpo.”

HISTORIA DE AMINA, LA SEGUNDA JOVEN

Al oír estas palabras del califa, la joven Amina avanzó un paso, y llena de timidez ante las miradas im­pacientes, dijo así:

“¡Oh Emir de los Creyentes! No, te repetiré las palabras de Zobeida acerca de nuestros padres. Sabe, pues, que cuando nuestro padre mu­rió, yo y Fahima, la hermana más pequeña de las cinco, nos fuimos a vivir solas con nuestra madre, mien­tras mi hermana Zobeida y las otras dos marcharon con la suya.

- Poco después mi madre me casó con un anciano, que era el más rico de la ciudad y de su tiempo. Al año siguiente murió en la paz de Alah mi viejo esposo, dejándome como parte legal de herencia, según ordena nuestro código oficial, ochenta mil dinares en oro.

Me apresuré a comprarme con ellos diez magníficos vestidos, cada uno de mil dinares: Y no hube de carecer absolutamente de nada.

Un día entre los días, hallándome cómodamente sentada, vino a visitar­me una vieja. Nunca la había visto. Esta vieja era horrible: su cara tenía la nariz aplastada, peladas las cejas, los dientes rotos, el pescuezo torcido, Y le goteaba la nariz. Bien la describió el poeta:

¡Vieja de mal agüero! ¡Si la viese Eblis, le enseñaría todos los fraudes sin tener que hablar, pues bastaría con el silencio únicamente! ¡Podría desen­redar a mil mulos que se hubieran enredado en una telaraña, y no rom­pería la tela!

La vieja me saludó y me dijo: “¡Oh señora llena de gracias y cualidades! Tengo en mi casa a una joven huérfana que se casa esta noche. Y vengo a rogarte (¡Alah otorgará la recompensa a tu bondad!) que te dignes honrarnos asistiendo a la boda de esta pobre doncella tan afligida y tan humilde, que no conoce a nadie en esta ciudad y sólo cuenta con la protección, del Altísimo.” Y después la vieja se echó a llorar y comenzó a besarme los pies. Yo que no conocía su perfidia, sentí lástima de ella, y le dije: “Escucho y obedezco.” Entonces dijo: “Ahora me ausento, con tu venia, y entre­tanto vístete, pues al anochecer vol­veré a buscarte.” Y besándome la mano, se marchó.

Fui entonces al hammam y me perfumé; después elegí el más hermo­so de mis diez trajes nuevos, me adorné con mi hermoso collar de perlas, mis brazaletes, mis ajorcas y todas mis joyas, y me puse un gran veló azul de seda y oro, el cinturón de brocado y el velillo para la cara, luego de prolongarme los ojos con kohl. Y he aquí que volvió la vieja y me dijo: “¡Oh señora mía! ya está la casa llena de damas, parientes del esposo, que son las más linajudas de la ciudad. Les avisé de tu segura llegada, se alegraron mucho, y te esperan con impaciencia.” Llevé con­migo algunas de mis esclavas, y salimos todas, andando hasta llegar a una calle ancha y bien regada, en la que soplaba fresca brisa. Y vimos un gran pórtico de mármol con una cúpula monumental de mármol y sostenida por arcadas. Y desde aquel pórtico vimos el interior de un pala­cio tan alto, que parecía tocar las nubes. Penetramos, y llegadas a la puerta, la vieja llamó y nos abrieron. Y a la entrada encontramos un corre­dor revestido de tapices y colgaduras. Colgaban dei artesonado lámparas de colores encendidas, y en las paredes había candelabros encendidos tam­bién y objetos de oro y plata, joyas y armas de metales preciosos. Atra­vesamos este corredor, y llegamos a una sala tan maravillosa, que sería inútil describirla.

En medio de la sala, que estaba tapizada con sedas, aparecía un techa de mármol incrustado de perlas y cubierto con un moscjuitero de raso.

Entonces vimos salir del lecho una joven tan bella como la luna. Y me dijo: “¡Marhaba!. ¡Ahlan! ¡Ua sahlan! ¡Oh hermana mía, nos haces el mayor honor humano! ¡Anastina! ¡Eres nuestro dulce consuelo, nues­tro orgullo! Y para honrarme, recitó estos versos del poeta:

¡Si las piedras de la casa hubiesen sabido la visita de huésped tan encan­tador, se habrían alegrado en extremo, inclinándose ante la huella de tus pasos para anunciarse la buena nueva!

¡Y exclamarían en su lengua: “¡Ahlan! ¡Ua sahlan! ¡Honor a las personas adornadas de grandza y de generosidad!”

Luego se sentó, y me dijo: “¡Oh hermana mía! He de anunciarte que ­tengo un hermano que te vio cierto día en una boda. Y este joven es muy gentil, y mucho más hermoso que yo. Y desde aquella noche, te ama con todos los impulsos de un corazón enamorado y ardiente. Y él es quien ha dado dinero a la vieja para que fuese a tu casa y te trajese aquí con el pretexto que ha inven­tado. Y ha hecho todo esto para encontrarte en mi casa, pues mi hermano no tiene otro deseo que casarse contigo este año bendecido por Alah y por su Enviado. Y no debe avergonzarse de estas cosas, porque son lícitas.”

Cuando oí tales palabras, y me vi conocida y estimada en aquella man­sión, le dije a la joven: “Escucho y obedezco.” Entonces, mostrando una gran alegría, dio varias palmadas. Y a esta señal, se abrió una puerta y entró un joven como la luna, según dijo el poeta:

¡Ha llegado a tal grado de hermo­sura, que se ha convertido en obra ver­daderamente digna del Creador! ¡Una joya que es realmente la gloria del orfebre que hubo de cincelarla!

¡Ha llegado a la misma perfección de la belleza! ¡No te asombres si enlo­quece de amor a todos los humanos!


相关话题/

  • 领限时大额优惠券,享本站正版考研考试资料!
    大额优惠券
    优惠券领取后72小时内有效,10万种最新考研考试考证类电子打印资料任你选。涵盖全国500余所院校考研专业课、200多种职业资格考试、1100多种经典教材,产品类型包含电子书、题库、全套资料以及视频,无论您是考研复习、考证刷题,还是考前冲刺等,不同类型的产品可满足您学习上的不同需求。 ...
    本站小编 Free壹佰分学习网 2022-09-19