-¿Se ha terminado? -preguntó Anita.
-¡Dios nos libre! -contestó el padrino-. Sólo ha terminado para el señor de la Bota. Los enamorados se arrodillan; Lino canta:
¡Padre!
Y el otr
¡Ya puedes salir
y a tus hijos bendecir!
Les echa la bendición, se celebra la boda y los muebles cantan a cor
¡Knik, knak, knak!
Gracias, público amado.
La comedia ha terminado.
-Y ahora nosotros a aplaudir -dijo el padrino-. Así saldrán todos a escena, incluso los muebles. Son de caoba.
-¿Crees que nuestra comedia es tan buena como la que han visto los otros en el teatro de verdad?
-¡Mucho mejor! -dijo el padrino-. Es más corta, no ha costado un céntimo, y nos ha ayudado a esperar la hora de la merienda.
